jueves, 2 de septiembre de 2010

EN PAZ / Autor: Amado Nervo


Muy cerca ya de mi ocaso, yo te bendigo vida,
Porque nunca me diste ni trabajos injustos, ni esperanza fallida
Ni trabajos injustos, ni pena inmerecida.
Porque veo al final de mi rudo camino
Que yo fui el arquitecto de mi propio destino.


Que si extraje la miel o la hiel de las cosas
Fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno,
Mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno.


Hallé sin duda largas las noches de mis penas
Mas no me prometiste tú, sólo noches buenas,
Y en cambio tuve algunas santamente serenas.


Amé, fui amado, el sol acaricio mi faz.
Vida, nada me debes.
Vida, estamos en paz.

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