miércoles, 1 de septiembre de 2010

TE PRESTARÉ POR UN TIEMPO A TUS PADRES


Te prestaré por un tiempo unos Padres para que los ames mientras vivan.
Podrá ser 10, 20, 30 años más, hasta que los llame. Te pregunto: ¿Podrás cuidarlos?


Quiero que aprendas a vivir con ellos, les he buscado unos hijos y te he elegido a ti.
No te ofrezco que se quedarán contigo para siempre, sólo te los presto.
Ellos te darán ternura y te darán alegría por tenerte.


El día que los llame no llorarás ni me odiarás porque los regresé a mí.
Su ausencia corporal quedará compensada por el amor y por los muchos y agradables recuerdos.


Ten presente que si algo te entristece, que si el golpe del dolor te hiere algún día, tu pena es mía y así, con todo esto, tu luto será más llevadero y habrás de decir con agradecida humildad: ¡Hágase Señor tu voluntad!

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